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Impresión 3D: El futuro de la arquitectura sostenible

3D Printing: The future of sustainable architecture

La impresión 3D es uno de los grandes avances tecnológicos del siglo XXI y, aunque sus beneficios (ambientales y constructivos) son varios, al día de hoy sólo existen algunas piezas de obras arquitectónicas llevadas a cabo por medio de la impresión 3D en todo el mundo.

La impresión 3D no sólo es una técnica de fabricación constructiva más económica, sino que también minimiza errores en la producción de piezas y genera significativamente menos residuos que la tecnología tradicional que se utiliza mayoritariamente en la actualidad (y hasta podría reemplazarla).

En este artículo te contaremos qué es la impresión 3D, cómo funciona esta tecnología y por qué podría ser el futuro de la arquitectura sostenible.

¿Qué es la impresión 3D?

El proceso de impresión 3D se ideó en la década de 1980 por Charles W. Hull, quien creó la primera pieza impresa en 3D revolucionando por completo el mercado de la impresión. Este invento permitió desarrollar diversas piezas y productos con mayor rapidez y precisión y, luego de 40 años de perfeccionamiento, sus aplicaciones han llegado a áreas como la salud, el diseño y la arquitectura.

La impresión 3D es, entonces, un proceso de fabricación cuyo objetivo es crear un objeto tridimensional a partir del archivo de un diseño digital modelado previamente. Este objeto tridimensional es creado mediante la superposición de capas sucesivas de material (desde plástico, hasta vidrio o metal), también llamada “fabricación aditiva”.

3D Printing: The future of sustainable architecture

¿Cómo funciona la impresión 3D?

Como mencionamos, la impresión 3D trabaja mediante el proceso de adición de material. Pero para que la impresora pueda imprimir el objeto tridimensional que se desea, necesita de un archivo digital con el diseño del producto modelado previamente, para que le indique cómo y dónde imprimir el material. Estos archivos trabajan esencialmente por medio de coordenadas que se envían a las impresoras para guiar sus movimientos. De esta manera, se dirigen los movimientos horizontales y verticales del cabezal de la impresora, también conocidos como ejes X, Y y Z.

La adición de capas en la impresión 3D funciona de manera muy similar a los píxeles en una imagen digital. A su vez, la impresora 3D puede controlar capa por capa sus grosores y de esta manera, como ocurre con los píxeles, mientras más capas se realicen en una impresión, mayor resolución tendrá el diseño de los productos finalizados.

impresión 3D: El futuro de la arquitectura sostenible

¿Por qué la impresión 3D podría ser el futuro de la arquitectura sostenible?

El calentamiento global y el gran movimiento a nivel mundial a favor de la sostenibilidad y las conductas amigables con el medioambiente han sentado un precedente, llevando a la sociedad a disminuir su impacto ambiental en el planeta. Es por esto, que áreas como la construcción (que es responsable de más del 50% de las emisiones contaminantes del mundo) han tenido que buscar alternativas más sostenibles para llevar a cabo su tarea.

Una de las alternativas encontradas por el área de la construcción pensando en una futura arquitectura sostenible, fue la impresión 3D. A medida que esta tecnología se fue perfeccionando a lo largo del tiempo, este sistema se volvió capaz de imprimir piezas en una gama más amplia de materiales además del plástico, como el metal y el vidrio, convirtiendo a la impresión 3D en una opción mucho más realista.

La impresión 3D viene siendo utilizada por la arquitectura en los últimos años y el ejemplo más sorprendente de la utilización de esta tecnología es, sin dudas, el edificio de 2 pisos impreso en 3D en Warsai, Dubai, que es la construcción en impresión 3D más grande del mundo al día de hoy. 

La impresión 3D no sólo ayuda a optimizar materiales y a reducir el porcentaje de residuos durante la fabricación, sino que es altamente beneficiosa económicamente, ya que requiere menor tiempo y reduce los costos de producción entre un 25% y un 35% en el proceso. Es por esto que Dubai promete sentar precedente en la utilización de esta tecnología afirmando que para el 2030 el 25% de los edificios serán impresos en 3D.

La impresión 3D es un ejemplo más de cómo los avances tecnológicos apuntan a un futuro mucho más amigable con el medioambiente. Desde Ekohunters creemos que hoy en día es una responsabilidad social buscar alternativas a sistemas y tecnologías utilizadas durante años que tenían como efecto secundario el descuido de nuestro entorno. Sin lugar a dudas, la impresión 3D es una tecnología altamente beneficiosa en cuanto a sostenibilidad que apunta a una futura arquitectura sostenible.